ENVÍO EN 24H / GRATIS A PARTIR DE 40€

PAGO SEGURO

MUESTRAS GRATIS Y REGALO SORPRESA

DURANTE LA CRISIS DEL COVID-19, SEGUIMOS TRABAJANDO Y COMPROMETIDOS

DURANTE LA CRISIS DEL COVID-19, SEGUIMOS TRABAJANDO Y COMPROMETIDOS

Estrés y envejecimiento

window-view-1081788_1920
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
window-view-1081788_1920
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest

Estrés y envejecimiento

La relación entre el estrés emocional y el físico es cada vez más evidente. Son muchos los estudios que señalan que las personas que sufren un estrés psicológico fuerte o prolongado en el tiempo, muestran las consecuencias de esta presión que sufren a nivel mental en su aspecto externo.

Y es que nuestro cuerpo tiende a reflejar el estado de nuestra mente, así, lo que ocurre en nuestra psique, se acaba manifestando en todo nuestro ser, tanto a nivel de nuestras células, como en nuestro físico exterior.

Muchas personas saben, por experiencia personal o de conocidos, que el pasar por un gran disgusto o el mantenimiento de una tensión o pena que se alarga en el tiempo, tiñe nuestras cabezas de canas, en otros casos, hace que se nos caiga el pelo y se nos debiliten las uñas. Se ha demostrado que la aparición de canas por estas circunstancias se debe a una acumulación de agua oxigenada en los bulbos pilosos.

Estos son los signos más evidentes que se suelen acusar, pero, los estudios demuestran que este envejecimiento externo se hace visible gracias a un proceso de oxidación celular que se produce en nuestro interior. En definitiva, un proceso de envejecimiento, que se acelera por un periodo traumático prolongado.

Pero no son las únicas consecuencias, el estrés continuado o una situación de ansiedad dilatada puede secar nuestra piel, ya que generamos más cortisol el cual influye en la pérdida de elasticidad de la dermis, y en la retención de agua, que hace que nos deshidratemos, formando sequedad en la piel.

La producción de cortisol, también aumenta el rechazo de las grasas en la epidermis, esto conlleva a la oclusión de los poros, incluso, debido a las tensiones, además, puede aumentar el nivel de bacterias en nuestra piel, pudiendo aparecer espinillas y acné.

En definitiva, la forma en la que asumimos e interiorizamos los problemas de nuestro entorno, cómo nos afectan, cómo los enfrentamos y cómo los procesamos a nivel psicológico, también tiene un impacto en nuestro organismo y por ende, en nuestro aspecto físico.

Así que, teniendo en cuenta todo lo anterior, lo más recomendable es aprender a vivir con tranquilidad, tratar de dormir bien, escalar los problemas diarios en su justa medida y no dejar que nos perjudiquen.

En muchos casos, con una visión más positiva y un aporte vitamínico y antioxidante, suele ser suficiente para enfrentar las situaciones de estrés diarias. Pero, si estás viviendo un escenario de mucha presión como los anteriormente mencionados, lo mejor es buscar ayuda profesional en psicología, para poder gestionar de la forma más efectiva las emociones que te surgen, y evitar así un envejecimiento prematuro por estrés.

Subscríbete a nuestro newsletter

Te podrás beneficiar de promociones y ofertas exclusivas para suscriptores. 

Sin llenarte el buzón, garantizado.  

Puedes compartir este post en:

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on reddit
Share on whatsapp
Share on email

Sobre la crisis del COVID-19

Seguimos trabajando y comprometidos

Desde la declaración del estado de alarma, nuestro equipo hace teletrabajo.

Continuamos con nuestra actividad como proveedores de distribuidores de farmacias.

Nos comprometemos a mantener el abastecimiento y nuestro servicio de venta online, para que no te falte nada en tu establecimiento o en tu hogar.

¡Gracias por quedarte en casa y mucho ánimo!

Puedes leer nuestro comunicado completo aqui: